
Un día como hoy hace 17 años nació Nayely..... fue como sentir la unión del cielo y la tierra ante mis ojos, fué tocar el cielo y no bajar de las nubes...es y sigue siendo fuente de aprendizaje e inspiración para mí, porque la vida a su lado me ha enriquecido de formas inimaginables, por decirlo en pocas palabras.
Un día como hoy, hace un año nació Helena... y fue volver a tocar el cielo, fue sentir a los mismos Árcángeles y a Dios junto a mí en el momento del parto, ya que fue muy difícil y los doctores no me daban esperanzas... fue todo y tanto tan intensamente que simplemente no cabía en mí, y mientras me recuperaba en la antesala del quirófano construí mi vida a su laco, tan perfecta, hermosa y llena de amor como al lado de Nayely que perderla a los tres días de nacida ha sido para mí un golpe bajo.
El tiempo pasa y hoy me siento tan impotente como ayer, la locura no ha menguado y aunque ya no me pregunto porqué, sigo esperando con los brazos vacíos, con las mismas ansias al igual que hace un año, cuando esperaba para poder conocerla en la sala de incubadoras.
Me han dicho que ya basta, que la vida sigue, que todo pasa...y lo único que puedo decir al respecto es que en este proceso no permito opiniones, cada herida sana a su propio tiempo... y es que, como dijera Tom Hanks en The Green Mile "este pasillo se me está haciendo tan largo".
